Velitas antes del incendio.
Los que están poniendo las barbas en remojo, son lo que están saliendo del Gobierno Bush y algunos funcionarios de carrera que tienen la sartén por el mango en asuntos extranjeros.
El primer toque de atención serio es la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de otorgar garantías legales a los detenidos en la prisión de Guantánamo Bay. Este dato técnico, sumado a las declaraciones de Obama anunciando que llevara a la Justicia a quienes abusaron de la ley en la administración Bush y la repentina aparición de “arrepentidos”, esta haciendo temblar algunas sillas poderosas.
Lo cierto es que se hizo costumbre durante el gobierno de George W. Bush pasar por arriba las garantías legales de los NO ciudadanos, especialmente en materia de inmigración. Es importante recordar que aquí las Cortes de inmigración no reconocen derechos constitucionales a los no ciudadanos. Una situación horrible que miles de personas sufren día a día, aquí mismo, in the land of the free (en la tierra de los libres).
La administración Bush, mal-usando y abusando los súper-poderes que le concedieron distintas leyes especiales después de Septiembre 11, ha generado la primer gran diáspora del Siglo XXI.
Bajo la excusa de perseguir el terrorismo, este gobierno ha destruido la vida de miles de familias que han sido separadas a la fuerza. Las más de las veces en virtud de oscuros procesos que no siguen otro fundamento que la arbitrariedad y la falta de respeto a la ley de quienes deciden. Familias separadas durante dudosos allanamientos sin orden judicial por fuerzas especiales (denominados ICE), que en mitad de la noche, al mejor estilo Gestapo salen cobardemente a “cazar” trabajadores inmigrantes en sus hogares y lugares de empleo, en vez de salir a buscar terroristas.
Como muestra un botón. En un reporte del Trasnsactional Records Action Clearinghouse, luego de analizar millones de documentos no publicados del Department of Homeland Security (Departamento de Seguridad Interior), entre el 2004 y el 2006, de 814,073 personas acusadas en Cortes de Inmigración por el gobierno, solamente doce (12) tuvieron alguna acusación relacionada al terrorismo. (el 0,0015 por ciento!).
Bush no solo pasara a la historia por ser el presidente más impopular que se tenga memoria. Pero también como el Presidente que permitió la persecución indiscriminada de extranjeros, que a lo sumo estaban contribuyendo con su trabajo y pago de impuestos al funcionamiento del sistema.
Se viene un proceso de revisión grande en torno a estas políticas degradantes. Gente conocida en Washington, ya se hizo eco de varios funcionarios insomnes que andan buscando abogado y prendiéndole velitas a San McCain, a ver si los salva. Será entonces el tiempo de recordarles lo que dijo tan bien Horacio Guaraní, “…de nada vale que corran, el incendio va con ellos.”